domingo, 27 de febrero de 2011

La Importancia del Desarrollo Editorial

Por Víctor Manuel Goch

Al igual que el reportero de algún medio va en busca de la nota, el editor sale en busca de manuscritos y no se queda esperando a que éstos le lleguen. 

A partir de que encuentra los materiales que le servirán para obtener ganancias y ganar público, se hará lo que se conoce como desarrollo editorial o el proceso de transformar las ideas en libros. El editor, entonces, adquiere un papel de promotor cultural y hombre de negocios. 

El departamento editorial es pieza clave para que el manuscrito se transforme en un texto y para ello necesita saber los intereses del público, el marcado al que van dirigidos y sobre todo estar preocupados por la presentación del libro para que llame la atención del lector. 

Es importante saber que el editor no es el único quién decide sobre los manuscritos que serán publicados sino también los demás departamentos encargados en este proceso como el de producción y el de ventas. 


En un principio, hay que saber manejar, como editor, los manuscritos que llegan, es decir, tener un control acerca de la fecha de ingreso, cuando fue devuelto al autor, entre otras cuestiones con el fin de que el texto no se pierda. Es importante saber que hay editoriales a las que llegan muchos manuscritos por día  (dependiendo del tiempo que éstas lleven  así como su prestigio), de manera que se necesita un registro de cada escrito. 

Un departamento editorial eficiente debe reducir tiempo y costos a la hora de decidir si un manuscrito que no será publicado y dárselo a aquellos que tienen altas posibilidades. Pero, ¿cómo saber si un texto es bueno o malo? 

Hay varias razones. Una de ellas, quizá la más importante, es que no importa si el manuscrito es bueno o no, sino que debe corresponder a las temáticas que la editorial trabaja por ello es importante acudir a una en la que se trabaje el tipo de tópicos de los que el texto aborde. 

Lo siguiente es leer el manuscrito. A veces puede ocurrir que el editor sea la persona encargada de este trabajo a falta de personal pero recurrentemente se opta por llamar al consultor, muchas veces experto en letras quien dará su punto de vista acerca del futuro del texto. Los editores deben procurar no hacer un gasto desmesurado en los consultores, sin embargo, a veces es preferible pues se corre el riesgo de perder más dinero si se publica un libro que no debió salir a la luz. 


Hay que tomar en cuenta que las empresas editoriales tienen un número limitado de publicaciones anuales que pueden realizar por lo que el editor debe ser precavido, tomar una buena decisión a partir de extensos análisis sobre que textos van y cuales se quedarán guardados en el baúl. 

Para ello, el editor debe contar con los siguientes elementos: vastos conocimientos generales sobre lo que acontece en el mundo así como sensibilización ante las reacciones del público; se debe tener con editores especializados; los consultores son de utilidad así que son útiles para tomar decisiones; departamentos de producción y ventas; un departamento de finanzas y finalmente un estudio de mercado. 

Por otro lado es necesario desatacar que no todos los manuscritos llegan solos a la editorial sino que puede ser enviado a través de un experto en le manejo de editoriales denominados agentes literarios. 

Los editores tienen que ser creativos y como se mencionó en un principio, hay que salir a buscar los manuscritos y a personas que si bien no son escritores, si tienen algo que ofrecer al mundo de interés como un fotógrafo, por ejemplo, que ha tomado diversas imágenes sobre ciertos temas. Entonces, el editor propone, mediante una negociación, que un autor elabore un texto aunando las imágenes del fotógrafo. 

Los editores también necesitan saber acerca del tipo de materiales que serán publicados y en la forma en que éstos se darán a conocer, es decir, si saldrán a partir de series, libros de textos, lecturas complementarias o libros de consulta. 
Además, debe considerar los gastos que hará a partir de los pagos que necesite hacer previos a la publicación. En todo buen negocio hay que invertir para obtener buenas ganancias. 

Como vemos, se trata de un largo proceso antes de que el libro sea puesto a la venta y esta actividad no sólo recae en el editor sino en todo el equipo encargado del departamento editorial así como de diversos factores que decididrán si un libro es exitoso o no. 



FUENTE

Datus C. Smith: 4. Desarrollo editorial: de la idea al libro, en: Guía para la publicación de libros, UdeG/ASEDIES-México, 1991

domingo, 20 de febrero de 2011

Proceso de Publicación de un Libro: Aspectos Financieros

Por Víctor Manuel Goch

Ya en el post anterior hablamos un poco de que la casa editorial y las librerías invierten en libros. El editor inteligente y capaz sabe de esto y tiene que buscar las estrategias que le permitan a la empresa editorial tener éxito.

Por una parte, la editorial tiene que pagar al autor, al traductor, si es que lo hay, al editor y al fabricante de papel, es decir a todas las personas encargadas del proceso de producción así como a publicistas y a todos los que intervienen en su comercialización de tal forma que necesita, como cualquier empresa, tener más ganancias de lo que invierte y para ello hay que vender más libros.

Según el autor, hay dos formas de observar los costos editoriales, una de ellas es llevar un registro de lo que ocurre en cada etapa del proceso y clasificar los costos de la siguiente forma: costos de preparación editorial, costos de manufactura y costos de comercialización y distribución. 

La otra manera es que, de igual forma con un buen desempeño del editor, se prevé la cantidad de ejemplares que han de ser impresos, el precio al menudeo y algunas otras cuestiones financiera como el pago a los derechos de autor, que como bien se mencionaba en el post de los 4 elementos para considerar la publicación de un libro,  dependerá del número de ejemplares vendidos. También debe considerar pagos a la imprenta, así como por los materiales que van a ser utilizados (papel, tinta, tela, hilo, grapas, pegamento, etcétera), el almacenamiento y empaquetado. Todos estos costos son variables. 

Los costos que no son variables, es decir, aquellos que no varían en la edición de un libro sea cual sea el número de ejemplares impresos, entrarían dentro de la preparación editorial (corrección, ilustración y diseño de cubierta, entre otras), la composición de los originales (tipografía, caligrafía y preparación de placa), los costos de promoción entre otros gastos generales fijos, los cuales, el editor necesita tener en cuenta a la hora de poner precio a un libro.

Otro de los temas tocados en esta lectura es el ingreso. Hay cuatro factores principales para tomar en cuenta a la hora de que el editor calcula los ingresos probables: el precio al público, la cantidad de ejemplares vendidos, los descuentos a librerías y otros clientes y costos eventuales de comercialización como comisiones a cierto tipo de representante de ventas y gastos de envió, en caso de darse. 

Ahora bien, hay que saber integrar los costos y los ingresos y no tomarlos por separado. Se debe tener bien en claro cuáles serán las estrategias a la hora de querer vender un libro y así incrementar sus ganancias pues, por ejemplo, mientras haya un aumento en la cantidad de ejemplares, pueden reducirse entonces los costos por unidad. 

El editor entonces analiza y calcula la cantidad de ejemplares que tienen que ser vendidos para recuperar la inversión, esto también puede definirse con el “punto de recuperación del dinero invertido”.

Otra forma de obtener ingresos en la casa editorial es a través de los derechos subsidiarios. Estos pueden darse ya sea porque otro editor desea hacer una reimpresión del libro, porque alguna otra institución quiera adaptarlo a cine, televisión, teatro o radio por ejemplo, porque alguna empresa quiera hacer la traducción para otro país, entre otras cuestiones que permiten obtener ganancias. 

Finalmente, retomando el aspecto de que recuperar la inversión puede llevarse un tiempo prolongado, es necesario que el editor descubra nuevas formas de darle promoción al libro ya sea experimentando  nuevos tipos de distribución, búsqueda de nuevos lectores y clientes, y sobre todo darle importancia al mejoramiento de su industria pues como dijimos anteriormente, el autor debe saber que esta depositando su manuscrito en las mejores manos y no será de otra forma sino tiene en cuenta que la casa editorial es reconocida por el compromiso que tiene con la publicación de libros. 

Recordemos que el texto que realiza el autor es la materia prima de cualquier empresa editorial y sin ésta se rompe con todo el proceso de producción. 


FUENTE

Datus C. Smith: 3. Aspectos financieros, en: Guía para la publicación de libros, UdeG/ASEDIES-México, 1991.

4 Elementos para considerar la publicación de un libro

Por Víctor Manuel Goch

Datus C. Smith Jr. nos explica en su texto “Guía para la publicación de libros” que existen 4 elementos primordiales que deben tomarse en cuenta si se desea publicar un libro: autor, impresor, vendedor de libros y el editor, éste último, eje central de todos los demás. 

Existen industrias editoriales tanto en países desarrollados como en vías de y su funcionamiento dependerá de varios factores, principalmente monetarios. En América Latina, hay países donde hay una fuerte exportación de libros como son México y Argentina.

La importancia de estas empresas es que ayudan al desarrollo económico social y educativo que se tiene en la región pues los libros son herramientas para la construcción de nuevos aprendizajes tanto del país donde el lector se encuentra como de países extranjeros dándole un panorama y criterio más grande del acontecer mundial.

Pero para que suceda eso, es decir, para que el lector pueda adquirir todos esos conocimientos y experiencias a través de la lectura, es necesario hablar de cómo es que llega a sus manos.

Estoy seguro que tú que me estás leyendo en estos momentos, espero equivocarme, difícilmente le das importancia a la editorial de un libro, a cuantas ediciones o impresiones lleva en su existir y sobre todo al hecho de preguntarte cual es la ganancia del autor por haber comprado su texto, si es que la hay. 

Comenzando con este punto precisamente, el autor es clave a la hora de querer hacer un libro ya que sin éste no hay texto evidentemente. Para garantizar la continua publicación de estos escritos, es necesario proteger al autor y para ello se crearon sus derechos. 

Hay autores, en la mayoría de los casos, que deciden compartir sus obras, no sólo con familiares y amigos, sino que esperan que una gran audiencia los lea. Para ello recurre a alguna empresa editorial que esté interesada es su texto. 

Aquí entra el papel del editor, un puente entre el autor, la impresión y distribución de libros para su venta. El editor le ofrece un trato al autor, quien debe firmar para garantizar que su autoría se respetará y para recibir dinero dependiendo el número de ejemplares que se vendan, aunque como ya mencionaba, no en todas las ocasiones veces se respeta esto o simplemente puede ocurrir que el autor ceda los derechos totales a la editorial.

Supongamos que el autor decide obtener regalías por las ventas de su libro, entonces el editor lleva el manuscrito que le fue entregado y lo lleva con el impresor, el tercer elemento dentro de este ciclo de publicación de libros. 

Por supuesto se tiene que prever que la calidad de la impresión, tener un cuidado pertinente en la revisión de pruebas, es decir, hacer un riguroso  seguimiento durante este proceso para que el resultado sea el mejor posible. 

Una vez hechas las correcciones debidas del texto y que los ejemplares ya están impresos, se pasa al cuarto y último paso: la distribución y venta del libro. 

El vendedor recibe los libros directa o indirectamente del editor y pone a disposición del público cada ejemplar. La librería puede que tarde meses o años en recuperar su inversión y para ello el editor se encargará se apoyar en la compra ya sea promocionando el libro en distintos sitios, como universidades o  también se llegan a  dar formas de trueque entre editoriales y los libreros para que no haya un desembolso en efectivo y así, la editorial pueda vender los libros que se cambiaron por los otros y no tenga perdidas. Es importante aclarar que no todas las editoriales son vendedoras de libros también.

Finalmente, otro elemento más que puede considerarse es el público comprador, el lector que estará dispuesto a leer el trabajo de alguien a cambio de un pago monetario, aunque en algunas ocasiones los libros son regalados por algunas instituciones o por el mismo autor. 

De esta manera, es importante que la próxima vez tengas un libro, consideres todo el proceso que tuvo que pasar para que llegara a tus manos pues, como ocurre en cualquier producción, existe una previa organización para su creación y no solamente se tiene el material de un día para otro. 



Fuente

Datus C. Smith Jr, Guía para la publicación de libros, México, Universidad de Guadalajara, Asociación de editoriales de instituciones de educación superior de México, 1991.

Generación Bisagra: entre los nativos y los migrantes digitales.

 Por Víctor Manuel Goch

¿Qué nos puede deparar lo digital?; ¿Cómo cambiará nuestra sociedad, país, ciudad, etc.? Son algunas de las cuestiones que el  doctor en Ciencias de la Educación, Daniel Cassany se hace al respecto de este cambio tecnológico que se ha venido dando en los últimos años y de manera muy acelerada. Es ese cambio de lo analógico a lo digital.

¿Hay diferencias entre lo analógico y lo digital? Y si las hay, ¿Hay ventajas y desventajas en ambas? Por supuesto que sí y Cassany se encarga de explicarnos estas preguntas. 

“Comunidad Discursiva” es un término que el autor expresa haciendo referencia al hecho de que “lo digital posibilita el desarrollo de comunidades basadas en cualquier tipo de propósito o actividad, más allá de las fronteras tradicionales”, es decir, una persona tiene la oportunidad de interactuar con otra en cualquier parte del mundo con la cual pueda compartir intereses y gustos.

Estas interacciones se auxilian, además de la escritura, de otro tipo de leguajes como imágenes (estáticas y en movimiento) las cuales permiten conocer las costumbres de otros países, por ejemplo, o simplemente ver lo que acontece fuera del país en que se vive. 
Hace varias décadas, para que una carta llegara de un continente a otro tenían que pasar varios meses y muchas de ellas a veces se perdían en el camino. Ahora, gracias al mail y chat, la comunicación se ha hecho más eficiente. Sin duda, los correos tradicionales desaparecerán muy pronto. Las nuevas generaciones ya no conocieron ese medio al igual que el fax.

Algunos teóricos de la comunicación afirman que la generación del 90 en adelante está siendo capaz de almacenar tanta información que los medios, en especial internet arroja. Esto es porque han nacido con esta tecnología. 
La doctora Alma Rosa Alva de la Selva, afirma que actualmente se puede hablar de una generación “bisagra” entre los nativos digitales (personas que han nacido con las nuevas tecnologías y los migrantes digitales, (aquellas generaciones que aún manipularon una máquina de escribir, por ejemplo).  

Si bien ya se cuentan con sofisticadas formas de comunicarse e informarse, la cuestión es saber darle un buen eso a esas tecnologías, de ahí la gran brecha entre una sociedad de la información y una del conocimiento y es que el autor destaca la importancia de la educación, “enseñar a escribir hoy de ninguna manera puede ser igual a como era hace tan sólo treinta años, cuando no existían computadoras personales, ni internet ni e-mails”. 

Por ello, es indispensable saber usar de forma adecuada la red, aprovechar los  contenidos digitales en materia de educación, tener en mente que debemos nosotros manejar las nuevas tecnologías y no de forma contraria. Al momento de componer textos de cualquier ámbito, tener la capacidad de buscar las fuentes adecuadas, no dejarnos guiar por lo primero que se encuentra en los buscadores como google. Hacer una discriminación entre lo que nos sirve realmente y lo que no y sobre todo, no desdeñar los libros y materiales analógicos con los cuales todavía contamos. 

Me parece que al final puede decirse que esa brecha que aún une a la generación analógica con la que está más acentuada a lo digital es el hecho de tener un libro, revista o un periódico en las manos. Esa sensación de llevar el texto a donde quiera que vayas (las tabletas lo están logrando pero aún no es un fenómeno tan recurrente) es algo que va a durar muchos años todavía. 

Considero que las generaciones venideras estarán más acostumbradas a lo digital y de cierta forma se perderá esa sensación de la que hablo para entonces. Esa brecha se irá perdiendo cada vez más pero lo importante, como dije, es saber utilizar esos nuevos medios de comunicación e información para no convertirnos en sus esclavos. 



Fuente:
Daniel Cassany, De lo analógico a lo digital, el futuro de la enseñanza de la composición, en Lectura y Vida, revista latinoamericana de lectura, Año 21, Junio 2000.

jueves, 3 de febrero de 2011

Elogio (Innecesario) de los Libros.

Por Víctor Manuel Goch

Sin duda, el mejor viaje que se puede hacer es cuando comienzas a leer un libro pues éste te transporta a lugares desconocidos y llenos de aventuras. Por supuesto, uno se va haciendo de lecturas más substanciosas y críticas a través de los años pero siempre prevalecerán aquellas historias que nos hicieron alejarnos de nuestra habitación en algún momento de nuestra infancia.


En los últimos días le he estado recomendando algunos libros a mi hermana de 11 años para que comience su propio viaje por las letras de los escritores que me maravillaron a su edad. Uno de ellos es Michael Ende, autor de la novela "La Historia Sin Fin", un claro ejemplo de cómo una lectura puede hacer que el lector se adentre al mundo que esta por conocer y que, incluso, se sienta parte de él.

Compartir lecturas con mi pequeña hermana lo hago debido a que, como bien decía el escritor Carlos Monsiváis  en su texto “Elogio (Innecesario) De Los Libros", las nuevas generaciones están acostumbradas a pasar tiempo en la televisión, en su computadora, en las redes sociales u otros lugares que si bien no son malos, si impiden que se creen nuevos adeptos hacia la lectura, que ya de entrada sobra decir son muy pocos en México. 

Pienso que muchas veces ésta educación del gusto por leer proviene de los hogares, sin embargo, no todos los padres inducen a que sus hijos comiencen con este buen hábito. Recuerdo la cinta “Matilda” en la cual la protagonista desde muy pequeña iba a la biblioteca en busca de libros que le llamaban la atención mientras  sus papás preferían estar sentados frente al televisor. 

Lamentablemente el ejemplo anterior es una realidad en nuestro país y si ya vemos a éste como un serio problema, creo que otro factor fundamental es la falta de dinero. Es cierto que hay muchos libros que no son muy caros pero al final implican una fuerte inversión (lo sé, no hay mejor inversión que un libro ) y no todos se pueden dar ese privilegio pues deben atender otras necesidades básicas. Pero ya no es valido cuando a pesar de eso, la gente prefiere comprar otro tipo de cosas como bebidas, cigarros, entre otras sustancias que provocan daños a su salud... "¡Ah, esas quejas a gritos de lo caro del libro de quienes jamás protestarían por el costo de las bebidas", nada más cierto.

De las cosas que más me agrada de la lectura de Monsiváis es que tiene toda la razón al decir que uno al leer un texto se mete en el personaje, pierde su identidad y se adentra en la vida del otro, tal y como ocurre con la novela de Ende antes mencionada.

El gusto por el leer se tiene que dar desde pequeños porque después ocurre lo mismo como cuando se desea aprender una lengua extranjera; entre más grande es una persona, es más complicado que pueda adquirir esos conocimientos de forma rápida y fácil. Así, hay que agregar que el trabajo y otras actividades que realiza el hombre en su etapa adulta, reduce esa posibilidad de que se de un tiempo para tomar un libro y leerlo. 

Algo importante a destacar es que no se debe obligar a que alguien tenga un “acercamiento a la lectura sólo por obligación” ya que sólo se conseguirá todo lo contrario, es decir, que esa persona llegue a detestar el hecho de leer. Me parece que hay que comenzar a acercar a los niños y jóvenes con temas que llamen su atención y una vez que están atrapados, difícilmente escaparán a este maravilloso mundo en el que se recrean historias en la imaginación. 

Hay un punto importante que me agradaría tocar y es el debate que se tiene en cuanto al tipo de lecturas que se tienen en México. La mayoría de las personas leen periódicos como “Metro”, “La Prensa” o revistas de chismes como “TV Notas” y TVyNovelas” las cuales proporcionan información que  de ninguna manera puede ser considerada trascendental para el desarrollo social, económico, político, etcétera del país, sin embargo, es cierto que al final se esta leyendo. 

Por supuesto, lo ideal sería que las personas leyeran otros tipos de textos, ya sea revistas especializadas en temas de su interés, periódicos con contenidos que contengan noticias reales, de trascendencia (y no chismes ni rumores) así como libros, no sólo de literatura sino reportajes, historias surgidas a partir de sucesos reales o textos que hagan referencia a lo que sucede en nuestro país en cualquiera de sus rubros: tecnología, ambiente, historia, arte, cine, danza, periodismo, entre otros.

Se tiene que empezar por una buena educación, eso es algo que siempre he pensado y seguramente no soy el único, invertir en este ámbito para que las nuevas generaciones estén mejor preparadas, mayor informadas de lo que sucede en su país y fuera de éste. Que comiencen a descubrir cuales son sus intereses desde pequeños y tengan una mayor cultura y hábito de la lectura.


FUENTE:

MONSIVÁIS, Carlos. "Elogio (innecesario) de los libros. Lectura y Globalización.", ponencia presentada en el 6° Congreso Nacional de Lectura y tomada del blog de Sergio Ramírez, en la dirección http://www.sergioramirez.org.ni/index2.html., México 2004.